Biografía

Horacio de Zuasnabar nació en Rosario (Argentina) el 7 de junio de 1953 y comenzó su quehacer literario a los doce años, con su escrito Tato. A los veintitrés años se graduó en Ciencias Económicas. En 1977, por múltiples motivos, se autoexilió: recorrió países de América, Europa, Asia y Africa del Norte, y residió en las ciudades de Barcelona, Londres, París, Nîmes, Allerod (Dinamarca), Jerusalén y Madrid. En esta última fue colaborador de la Universidad Complutense, en donde cursó posgrados. Dictó conferencias en varias ciudades extranjeras. En 1985 fue repatriado por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados. De regreso en Rosario se desempeñó como empleado y docente universitario. En 1989 se reinstaló en Madrid, donde fundó la Escuela de Literatura que lleva su nombre. Fue finalista del XVIII Premio Anagrama de Ensayo (Barcelona, 1990) con La Baba Dialéctica, y en 1995 recibió del Centro de las Letras Españolas (Ministerio de Cultura), por su novela Vitacracia (Simurg, 2008), la Ayuda Anual a la Creación Literaria.

Sus andanzas como escritor viajero, camarero, vendimiador, portero de hotel, ejecutivo, conferencista, profesor, entre otras experiencias, están noveladas en La entrevista (Simurg, 2008) y se pueden comprobar en su Epistolario (Simurg, 2008). Otras de sus obras en narrativa son: Duendes Rugby Club, la leyenda (con M. González Herrero, Ed. Salesiana, 1999), Doctor M. Horacio de Zuasnabar (1888-1966): pionero de la medicina pública argentina (con M. A. De Marco, h. Ed. Homo Sapiens, 2004), la novela Perro Loco (Simurg, 2008) y la nouvelle La inolvidable pasión entre el profesor Rivera y sus alumnas de la secundaria (Ed. Simurg, 2008) Y, en poesía: El erótico batallar (Ed. Corregidor, 2004), Alguna vez me escribieron versos (Ed. del autor, 1997) y Proesías a la inmortalidad (Libros de Tierra Firme, 2001)

Figuras españolas y argentinas como Francisco García Marquina, Fernando Savater, Francisco Umbral,  Antonio Gala, Reynaldo Sietecase y Angélica Gorodischer han elogiado sus escritos.

Actualmente vive en Rosario. Está buscando editor para La baba dialéctica y publica en diversos medios. Su cuento Humano, demasiado humano fue incluido en la Antología Literaria Santafesina (para adolescentes y jóvenes) de la editorial Homo Sapiens (1999); y la Subsecretaría de Cultura de la provincia de Santa Fe integró, en la Colección Memoria (2000), su poema Himno de los desaforados. 

Biografía

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por Miguel A. De Marco (h)

El 30 de julio pasado fue inagurado el Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias (Cema) que lleva el nombre de "M. Horacio de Zuasnabar", una de las personalidades más descollantes de la historia rosarina en materia de promoción social y al desarrollo de valores humanitarios.
Gran parte de los adelantos que en salud pública experimentó la ciudad, como la descentralización de este esencial servicio, son concreciones de anhelos e inquietudes que el destacado médico formulara en su juventud.
Rendida su tesis doctoral en la Facultad de Medicina de Buenos Aires, de donde egresaban por entonces celebridades de la talla de Bernardo Houssay, regresó en 1913 a su ciudad natal para asumir la jefatura del único servicio municipal de Clínica y Cirugía de Niños existente en el antiguo Hospital Rosario.
En 1921, con 32 años, fue nombrado director general de Administración Sanitaria y Asistencia Pública de la Municipalidad de Rosario, área que tenía la desafiante misión de atender las necesidades de la población de 400 mil habitantes, con escaso personal y limitados recursos.
Diez años antes la ciudad había conquistado para sí la creación del hospital del Centenario, hecho que tuvo un efecto multiplicador en el progreso de la medicina, y Rosario se convirtió en muy poco tiempo en un centro de investigación médica con trascendencia internacional.
Por su parte, la gestión de Zuasnabar fue encomiable y supo ganarse el respeto de la opinión pública, y por eso el gobierno le encomendó proyectar y organizar la creación del primer Hospital de Niños de la ciudad, inagurado el 14 de julio de 1930, durante la intendencia de Víctor J. Vilela. Fue su primer director, y ocupó ese cargo hasta 1947, año en que fue removido de sus funciones, como sucedió con la mayoría de las eminencias intelectuales del país proscriptas por la intolerancia.
Nombrado director emérito del Hospital de Niños "Víctor J. Vilela", en 1962, acompañó el desarrollo de la institución hasta su muerte, ocurrida en 1966.
Por lo general, lo noble del ser humano cuanto más puro, mayor es su capacidad de expansión, no pudiendo limitar su acción a una sola empresa. Tal fue el caso del doctor Zuasnabar, que si bien dedicó 33 años de su vida al mencionado hospital también adhirió, estimuló y presidió a la Liga Argentina contra la Tuberculosis, la Sociedad de Pediatría de Rosario, la Sociedad de Médicos del Hospital de Niños, la Asociación pro Escuela Normal de Maestros, la Sociedad de Tisiología y la Sociedad Médica.
El legado ejemplar de coraje y patriotismo de su abuelo, el teniente coronel Melchor de Zuasnabar, veterano de la Guerra del Paraguay, y la sensibilidad de su familia lo educaron en la escuela del civismo y el sacrificio. Por lo tanto, la docencia también fue su pasión.
Desde el punto de vista de la medicina pública argentina fue un pionero, como bien lo definió otra personalidad emblemática de la salud pública municipal, la doctora Gloria Lovell, porque tomó medidas tales como: la descentralización de la atención de los dispensarios distribuídos en la ciudad. El pago del transporte para que los niños carenciados volvieran a continuar sus tratamientos. La escolarización de los mismos mientras duraba su internación, y la alfabetización de las madres. La dentistería conservadora y ortodoncia gratuita. La inauguración del consultorio de enfermedades de la piel. La habilitación en el Hospital de la Caja de Ahorro postal. Formación de un Fondo de Asistencia Social para proporcionar alojamiento, comida, y ropa y calzado a familias pobres.
Seguramente, la loable iniciativa de los concejales Roberto Bereciartúa y Samsom Mayer Krupick de designar con el nombre de Horacio Zuasnabar al flamante Cema, y que acompañaron los demás ediles al sancionar la ordenanza 6749, del 18 de marzo pasado, tendrá el efecto formativo buscado a través de la implementación de una campaña de difusión.
Zuasnabar y el Cema, inagurado por el intendente Hermes Binner, simbolizan las más nobles aspiraciones de los rosarinos y monumentalmente definen una tradicional actitud de la mayoría de los habitantes de nuestra sacrificada ciudad en la solución de sus necesidades: la confianza individual y en la solidaridad comunitaria.

La Capital, 29 de setiembre de 1999

Datos Personales

APELLIDOS: de Zuasnabar Boussy

NOMBRES: Horacio Antonio

LUGAR Y FECHA DE NACIMIENTO: Rosario (Santa Fe) Argentina, el 7 de junio de 1953

NACIONALIDAD: argentina y española 

D.N.I.: 11.125.183 (Arg.) y 825.623 (Esp)

DOMICILIO: Bartolomé Mitre 1865  7°  ‘A’  (2000) Rosario. Argentina

TELEFONO: (0341) 481 14 84

FAX: (0341) 482 30 30

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Contacto

E-mail. info@zuasnabar.com.ar
Teléfono. +54 (341) 4811484
Móvil. +54 (341) 6 55 8079